sábado, 9 de enero de 2010

Oswaldo Guayasamín

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1 comentario:

Anónimo dijo...

Te felicito. Las caricaturas han adquirido una fuerza expresiva impresionante. Además, ese acto lúdico, irreverente y crítico, generalmente salido de tono, que tenían tus caricaturas primeras, ha sido domado inteligentemente en favor de una visión más aguda, profunda y madura, que se plasma con un sobrio y muy competente manejo técnico de los efectos que las artes plásticas y la informática brindan hoy en día. Felicitaciones renovadas.